El GLP que por sus siglas significa Gas licuado de Petróleo y es el combustible alternativo más utilizado en el mundo ya que al ser un gas en estado natural y que en condiciones de baja presión o temperatura cambia su estado a líquido, sin duda esta cualidad del GLP la hace más fácil de transportar y de almacenar abaratando costes para el usuario final.
El GLP tiene su origen en un 30% a partir del proceso de refinado del petróleo y un 70% de yacimientos de gas natural y petrolíferos.
Su uso se va extendiendo frente a carburantes tradicionales por lo que se prevé un futuro prometedor por lo que las empresas que desarrollan vehículos que aprovechen este recurso va en aumento así como las empresas que lo suministran.
¿Para qué se utiliza el GLP?
Existen innumerables soluciones de gas que pueden facilitarnos la vida en nuestros hogares, negocios y servicios. Algunos de los usos más comunes son:
- Cocinas:
Utilizamos GLP como combustible en una variedad de cocinas domésticas y profesionales. A diferencia de la electricidad, el gas natural proporciona potencia y precisión.
La posibilidad de envasarlo en un formato pequeño nos permite cocinar en cualquier momento y en cualquier lugar. Perfecto para empresas de eventos o catering.
- Calefacción:
El GLP es un excelente combustible para estufas de interior y exterior. El segundo son los calefactores de exterior que solemos encontrar en hoteles y restaurantes para decorar espacios exteriores mediante envases. Estos son portátiles y no requieren instalación. Tampoco producen humo ni residuos de hollín por lo que presenta importantes ventajas. - Procesos Industriales:
El GLP es una energía perfecta para la industria o el sector agrícola gracias a a su rendimiento y porque muchas redes no tiene acceso a la red de gas natural.
¿Cuál es la historia del GLP?
El GLP es un invento que existe desde hace tiempo, ya que comenzó a utilizarse como combustible a principios del siglo XX. La gasolina natural sin refinar se puede evaporar fácilmente porque contiene elementos inestables y muy inflamables que son inútiles en la práctica.
Estos componentes son el gas propano y el butano, que el químico estadounidense Walter Snelling demostró en 1911 que podían separarse de la gasolina y luego licuarse aplicando una presión no demasiado alta. Así nació el llamado GLP (gas licuado de petróleo), que puede ser transportado como líquido o evaporado como gas.
La comercialización de GLP se aceleró en la década de 1930 principalmente en Francia y para fines de esa década ya competían en el mercado varias empresas, utilizadas habitualmente en los ferrocarriles, y se establecieron en Estados Unidos las primeras procesadoras.
Con el inicio de la crisis del petróleo de 1973, la comercialización internacional del GLP dio un paso decisivo ya que los productores comprendieron el potencial económico del combustible. Entre 1975 y 1985, la capacidad de exportación en el Medio Oriente se quintuplicó y se establecieron plantas de recuperación de líquidos en Australia, Indonesia, Argelia, Venezuela y el Mar del Norte.
Actualmente, en España, contamos con más de 500 gasolineras que suministran GLP, dando servicio a más de 80.000 vehículos repartidos por todo el territorio nacional. A nivel mundial, es utilizado por 21 millones de usuarios.
Ventajas
Son varias las razones por las que el GLP se ha vuelto tan popular en la actualidad, ya que se ha convertido en una alternativa muy eficaz a los combustibles convencionales, que en la actualidad se encuentran severamente perseguidos a nivel fiscal y legislativo.
- Precio
Uno de los mayores atractivos es su menor coste, ya que suele costar alrededor de un 45% menos que la gasolina (actualmente unos 0,70 €/kg/litro). - Repostaje
La operación de llenado del depósito no es muy diferente a la de un vehículo que funciona con gasolina o diésel. La gran diferencia es que el adaptador debe atornillarse en el llenador del tanque para mantener la manguera bajo presión y asegurarse de que esté apretada. -
Contaminación
Los vehículos que utilizan GLP emiten un 15 % menos de dióxido de carbono (CO2) que los vehículos de gasolina y un 80 % menos de óxidos de nitrógeno que los vehículos diésel. Además, emite menos partículas que los vehículos convencionales que funcionan con combustible. Como tal, cuenta con la etiqueta ECO de la DGT, con sus beneficios derivados. -
Instalación
Un vehículo capaz de funcionar con GLP tiene el motor, los inyectores y el depósito de combustible convencionales de cualquier vehículo de gasolina, pero añade un sistema adicional que incluye inyectores, llenadores, evaporador, red de tuberías, electrónica de mandos, interruptores y depósitos de combustible. uso de gasolina en la práctica. Los usuarios pueden elegir con cuál pedalear, pudiendo optar por ampliarla combinando la autonomía de ambos combustibles. Habitualmente, el depósito de GLP sustituye a la rueda de repuesto ya que utiliza el hueco diseñado para ello para no reducir la capacidad de carga. Por lo tanto, los vehículos de GLP son de combustible dual. Los costes adicionales suelen partir de 1.000 euros, dependiendo de la calidad e integración de la instalación. Esto no es posible en un coche diésel. -
Limpieza del motor
Un vehículo impulsado con GLP también puede llegar a sufrir deterioro sin embargo este es menor comparado a vehículos que utilizan carburantes convencionales puesto a que el combustible GLP deja menos residuos que un un combustible como la gasolina o el diésel. Esto se puede confirmar con la varilla del diésel ya que esta mantiene su color original a través de los kilómetros como si estuviera recién cambiado.